Tú, que fuiste envuelto en una sábana y puesto en un sepulcro del que al tercer día resucitaste vencedor de la muerte y del infierno. Justo y Divino Juez, oye mis súplicas, atiende a mis ruegos, escucha mis peticiones y dales favorable despacho.
Que tu justicia me guíe y tu misericordia me acompañe, En todos los caminos de mi vida, ahora y siempre. Amén." Tú, que fuiste envuelto en una sábana y